Cada segundo, cerca de 290 litros de agua recorren el sistema de acueducto de Zipaquirá para abastecer a miles de hogares del municipio a través de una compleja red que funciona completamente por gravedad y no por bombeo. Detrás de cada gota existe un proceso técnico que depende del equilibrio entre captación, tratamiento, conducción, presión y compensación para garantizar que el agua llegue correctamente a cada sector de la ciudad. Por eso, cuando se presenta una afectación por fuertes lluvias, daños en las redes, mantenimientos operativos o altos consumos, la recuperación del servicio requiere maniobras especializadas y tiempos de estabilización que permiten restablecer progresivamente la presión y continuidad del agua en toda Zipaquirá.
Para comprender el funcionamiento del servicio de acueducto en Zipaquirá, es importante conocer las tres etapas principales que conforman el sistema. La primera es la aducción, proceso mediante el cual el agua es transportada desde las bocatomas hasta las plantas de tratamiento. La segunda corresponde a la conducción, que permite llevar el agua potable desde las plantas hasta los tanques de compensación. Finalmente, se encuentra la etapa de distribución, encargada de transportar el agua desde los tanques hasta los hogares y usuarios del municipio.
Actualmente, Zipaquirá cuenta con tres plantas de potabilización de agua: la Planta Regional, Alto del Águila y Galán, además de 14 tanques de compensación que permiten regular la presión y garantizar la continuidad del servicio en los diferentes sectores de la ciudad.
Factores como las fuertes lluvias, daños en las redes, mantenimiento de tanques o el aumento en el consumo durante temporadas de calor pueden generar temporalmente bajas presiones o cambios en la coloración del agua. Asimismo, durante las maniobras de restablecimiento y presurización del sistema, pueden presentarse arrastres de sedimentos y acumulación de aire en las tuberías mientras la red recupera su estabilidad. A continuación, explicaremos más sobre cada una de estas situaciones y cómo impactan el funcionamiento del servicio de acueducto.
Cuando se presenta un daño en las redes de distribución, la cuadrilla de acueducto de EPZ realiza inicialmente el aviso a la comunidad y procede al cierre de las válvulas del sector hidráulico afectado, con el fin de suspender el paso del agua y permitir que la red se desocupe lo más rápido posible. Para ello, se abren purgas o hidrantes que ayudan a liberar el agua acumulada en las tuberías y facilitan el proceso de reparación. Una vez finalizados los trabajos, el restablecimiento del servicio se realiza de manera controlada mediante la apertura gradual del sector hidráulico, manteniendo abiertas las purgas e hidrantes para verificar la salida de sedimentos o residuos que pudieron generarse durante la intervención. Posteriormente, estas estructuras son cerradas y el sistema comienza a recuperar presión de forma progresiva. Durante este proceso, es normal que algunos sectores presenten bajas presiones por aproximadamente dos horas o cambios temporales en la coloración del agua mientras la red recupera completamente su estabilidad.
Cuando se presenta un daño en la red de conducción, se realiza la suspensión del suministro desde la planta de tratamiento correspondiente y el cierre de las válvulas del tramo afectado. Posteriormente, se abren las purgas para permitir la descarga rápida de la tubería y facilitar las labores de reparación. Durante este proceso, se monitorean constantemente los niveles de los tanques de compensación que dependen de esa conducción, con el fin de evaluar el impacto en el suministro. Asimismo, se informa oportunamente a la comunidad sobre la afectación y, en caso de que los tanques queden sin niveles suficientes de abastecimiento, el área de comunicaciones emite el aviso oficial a los sectores que puedan presentar suspensión del servicio mientras el sistema recupera nuevamente su estabilidad.
Durante las fuertes precipitaciones, por ejemplo, el agua que ingresa a las bocatomas y plantas de tratamiento llega con alta presencia de arena, lodo, hojas, material vegetal y otros residuos arrastrados por las corrientes, aumentando considerablemente la turbidez. Esto hace más complejo el proceso de potabilización y disminuye la capacidad de producción y almacenamiento de agua potable en los tanques del sistema.
Durante temporadas de sequía o presencia del fenómeno de El Niño, se implementan campañas de ahorro y uso eficiente del agua con el fin de reducir el consumo y proteger la estabilidad del sistema de acueducto. Asimismo, se realizan regulaciones de presión para controlar los caudales y optimizar la distribución del recurso en todo el municipio. En casos de mayor afectación, se aplican procesos de sectorización y racionamiento programado para garantizar el abastecimiento en diferentes sectores de manera controlada. De igual forma, se dispone el suministro mediante carrotanques para las zonas más afectadas, priorizando siempre la atención de centros de salud, hospitales, colegios, instituciones, ancianatos, guarderías y centros penitenciarios.
Detrás de cada reparación, maniobra y proceso operativo existe un equipo humano y técnico que trabaja las 24 horas para mantener en funcionamiento el sistema de acueducto de Zipaquirá y garantizar que el agua llegue nuevamente a cada hogar del municipio. EPZ continuará fortaleciendo las acciones de monitoreo, mantenimiento y atención de emergencias para responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad que afecte el servicio. Para reportar daños, fugas o novedades relacionadas con el sistema de acueducto, se encuentra habilitada la línea de atención y emergencias 311 449 8338.
